domingo, 18 de enero de 2015

Lo que encontramos un sábado por la noche

 Siempre que tengo ocasión, ver LaSexta Noche se convierte en mi primera opción. No estoy muy de acuerdo con la forma en la que, en ocasiones, la tertulia es conducida -por los gritos, las interrupciones incluso los insultos que mencionaba en cierta ocasión-, pero supongo que constituye una buena manera de mantenerse informada de lo que constituye la actualidad. Y porque siempre me han gustado los debates y estar en desacuerdo con todo lo que dicen. Rebatirlo en mi casa y rebatirme a mí misma, incluso.
Por alguna razón, anoche activé mi ojo analítico y me fijé detenidamente en todos los colabores que ocuparon un sillón en el programa. Al margen de las personas que pertenecían a diferentes partidos políticos -PP, PSOE y Podemos concretamente, además de una 'visita' del líder de Ciudadanos, Albert Rivera-, presté especial atención al papel de los periodistas que acuden cada sábado -con contadísimas excepciones- al programa conducido por Iñaki López.
Me di cuenta de dos cosas. La primera, que todos los que estaban presentes eran muy diferentes entre sí. La segunda, que cada uno de ellos tenía un perfil muy marcado y muy definido. No quiero entrar a valorar las ideas políticas que puedan tener, únicamente quiero hacer una especie de estudio del comportamiento de cada uno de ellos.
Por un lado, tenemos a Francisco Marhuenda. El periodista enfadado. No con la realidad en general, con la situación que parece vivir siempre en el programa. Se siente atacado en todo momento -y siente atacadas sus ideas- y protesta casi constantemente porque apenas le ceden el turno de la palabra. ¿El periodista poseedor de victimismo, entonces? También podría ser. Habla la gran mayoría de veces con pausa, como si fuera indiferente a todo lo que está diciendo y a todo lo que pudiera escuchar. Pero está enfadado.
Javier Sardà, el intelectual. Pongo mucho interés en escuchar todo lo que dice pero hay un gran porcentaje de ocasiones en que no consigo entender una sola palabra. Hace poco, un amigo me comentó que se cree que es más inteligente de lo que realmente es. Tras la minuciosa atención con que le observé anoche, no haría del todo mías estas palabras pero podría llegar a estar de acuerdo con ellas. Quiere demostrar su inteligencia siempre, incluso aunque eso implique que nadie le entienda.
Eduardo Inda, probablemente mi favorito dentro de estos perfiles periodísticos participantes en la 'contienda'. El que tiene en la ironía, incluso en la diversión, su mejor arma. Inda parece tomarse todo como un simple juego del que no espera sacar nada, salvo unos cuantos 'enemigos' que no soportan su forma de ser. 'El periodista chulo', también valdría. Es directo y no se corta un pelo.
Anoche, además, eché de menos a Jesús Maraña, quien es capaz de darle unos tintes mucho más formales al programa gracias a la gravedad y la serenidad de su voz -y de lo que dice, claro-. Por seguir con lo dicho hasta ahora, lo catalogaré como 'el periodista serio'.

Podría elaborar un perfil de cada colaborador, pero creo que con lo dicho nos hacemos una idea de lo que busca una tertulia como LaSexta Noche. Pluralidad, podría llamarlo. Diversidad, quizá. Son periodistas muy diferentes entre sí -con ideas, además, muy diferentes entre sí- que consiguen que el programa dé sensación de abarcar todos los puntos de vista simplemente por la forma de tratarlos por parte de los contertulios. Buscan perfiles definidos, que se mantengan programa tras programa y que, en cierto modo, no puedan sorprendernos. Que sepamos lo que podemos esperar de cada uno.
Encuentro en esto puntos positivos, pero también los hay negativos. No me gusta pensar que cada uno de ellos está interpretando un papel definido aunque, poco a poco, se me va haciendo más evidente que siguen una especie de guión 'pactado'. También he hablado de esto con anterioridad, de la sobreactuación y la exageración de los pensamientos y los comportamientos para dar juego a un programa que quieren convertir en una especie de espectáculo informativo. No me gustaría llevar razón en este punto, pero en ocasiones me resulta muy difícil negarlo.

Sea como sea, de momento conmigo les funciona la fórmula. Aunque sea por constituir una simple excusa para discutir conmigo misma sobre esos temas de actualidad que me obligo a seguir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario